miércoles, 27 de junio de 2012

Renací en ti


Renací en tu mirada, me estremecí en un beso cálido en un alba fresca pero escalofriante; se me olvidó el espacio y el tiempo se fue desmoronando paulatinamente entre palabras y frases absurdas. Ya para aquellos días mi alma albergaba un sentimiento, de esos que te ponen la piel de gallina, y te hacen hasta ver estrellitas; esa tarde al ver tus ojos entendí que los mios me pedían gritos los dejara verse en ellos, entendí que mis labios suplicaban hallarse mezclando su sabor con el néctar de los tuyos, una ráfaga de aire golpeo mi cara me incitó a besarte.

El beso no fue menos, por ello me tomaré la dedicación que merece para explicar detalle a detalle, movimiento a movimiento; ese ambiente era propicio para hablar de amores, para no dejar huir las emociones, sin embargo entre juegos y risas que en vez de hacernos parecer jóvenes adultos nos retornaban a nuestra etapa de adolescentes, nos miramos de repente y en un segundo más nuestras mentes se cruzaron, roce a roce en un instante soñador, tus labios sobre los míos, en un beso desenfrenado, no quería perderme de ti, no quería que aquel beso terminara jamás, un poco de ti, la humedad de tus labios, lo resbalosa que es tu lengua, todo esas sensaciones que erotizaban mi mente, me hacían querer seguir ahí, no movía ni una sola parte de mi cuerpo, más que lo necesario para un beso enloquecedor, en un instante más tus manos se resbalaron hasta mi cintura y volvieron a regresar a la posición en que mi rostro quedaba entre tus manos; ¿qué si nos vieron? que me puede importar si estaba pérdida entre tus labios, camino a tu corazón, entre las calles: no te vallas de mi lado y quédate en mis brazos amor; nos detuvimos, un poco de miedo llego a mis pensamientos y aun recuerdo como si me la volvieras a susurrar: "No pienses" fue la frase que alcanzaste a expresar, antes de perderme de nuevo en ti, en tus labios, en tu ser. No sabía que aquel beso sería el inicio de una gran travesía.

Ahora estoy aquí locamente perdida, entre tu amor y tu corazón, entre todo ese mundo de emociones que proporciona una caricia tuya, que me expresa un beso en la frente, un te amo entre la gente; hoy estoy aquí esperando el día en el que no tenga que esperar largas horas para verte, el día en que amanezca junto a ti, despertarte con un beso enamorado al tiempo en que recorro con mis manos tu rostro.

Fue en ti que renací, fue en ti que volví a creer en el amor, fue en ti que me perdí aunque no puedo evitar decir que fue de ti que me enamoré cuando te vi mirándote en mi mirar perdida, renací en tus palabras, en tu ser, amor mio, renací en ti.

Audiolibro Recomendado del Mes

Compartimos el Libro: "De la dictadura a la Democracia" del autor Gene Sharp, en su formato audiolibro para nuestros estimados lectores. Un título imprescindible sobre los diferentes métodos que el autor propone para disolver dictaduras por medio de revoluciones pacíficas y acciones no-violentas. (son díez capítulos que se estarán subiendo hasta completar la carpeta):