sábado, 9 de junio de 2012

Opinión | YoSoy132, 2 cosas





Evito hasta lo posible la publicación de cualquier otro escrito (al menos de mi parte) que esté fuera de lo que para mi significa este blog, me refiero, por supuesto, a un blog de miradas (pseudo) literarias. Sin embargo, a veces, uno siente la necesidad de explicar su opinión y termina cediendo a ese impulso de ofrecer un punto de vista.

En general, me he abstenido, no sin problemas personales, a hablar del movimiento estudiantil que ha unificado a los estudiantes universitarios, mientras en el otro lado obliga al duopolio televisivo a tomar posturas que de lejos, se miran incómodas. Hoy, no vengo a hablar de los inicios del movimiento YoSoy132 (eso ya ha sido muy comentado), ni tampoco a criticar las posturas diversas que ha adoptado el movimiento, no obstante, quiero hacer un par de anotaciones.

Primero, el movimiento se ha declarado en semanas pasadas como un movimiento apartidista y Anti-Peña Nieto. Hoy me encontraba platicando con una amiga, cuando ella soltó su mirada “yo, sólo estoy esperando que se declaren pro-AMLO”. Es cierto que el sentimiento Anti-Peña Nieto, es un común denominador no sólo entre Obradoristas, sino también de muchos PANistas, el movimiento, aunque se declare apartidista lleva en su ADN dos propuestas políticas enfrentadas pero a la vez unidas en su repudio a un candidato. Ahora, es necesario dilucidar la razón de ese repudio. Desde mi perspectiva, los dirigentes del movimiento han hecho bien en declarar, que el movimiento es Anti-Peña Nieto, no porque estemos en contra del candidato en sí, sino por lo que él representa, y creo yo que más allá de representar el regreso del PRI al poder, lo que francamente, en una democracia ideal no sería problema alguno, aunque ya sabemos que no es el caso de México; representa la imposición de un candidato por las Televisoras. Comentaba yo con la misma amiga durante el desarrollo de la marcha del mes de  Mayo por las calles de Mérida: “La consigna contra Peña Nieto, debe ir  más allá de Peña Nieto, porque mientras las Televisoras sigan teniendo el control absoluto, seguiremos teniendo Peña Nietos”, lo que quiero decir es que el problema de facto hoy, es Peña Nieto, pero él no es el problema de fondo, el problema de fondo es el aparato televisivo estancado y monolítico que ejerce un control sutil (a veces no tanto) y poderoso sobre la mente del televidente.

Respecto al otro punto de mi compañera, el de la declaración pro-AMLO, es algo que me preocupa, estar en contra de algo, no significa estar a favor de lo opuesto, sin duda la neutralidad política, sobre todo de una masa, es algo prácticamente utópico, pero que debe estar siempre presente. Al menos en el caso de Mérida, para bien o para mal, los convocantes y oradores que se han escuchado en las marchas del movimiento son en su mayoría personajes conocidos por su apoyo a López Obrador, afortunadamente el grueso del contingente, está compuesto por una mezcla heterogénea de estudiantes, de diferentes Universidades. El patrón puede repetirse a lo largo de las diferentes plazas del país, y es que es en la masa, donde está el movimiento, en los estudiantes que salen a las calles, y no en los oradores, mientras el movimiento permanezca horizontal, los oradores seguirán siendo ciudadanos con preferencias políticas diversas, pero en el momento en que los convocantes pasen a ser dirigentes, podríamos experimentar un cisma. La horizontalidad es la clave para evitar la partidización de YoSoy132 y para mantener a raya las preferencias políticas particulares.

Creo yo, que los problemas de partidización, se resolverían fácilmente, si en vez de atacar directamente la figura de Peña, atacáramos al aparato que lo sostiene, me refiero por supuesto a Televisa y Azteca. Mi enojo más que contra Peña, que no responde a un enojo ciudadano, sino a un enojo político y personal, es contra este monopolio de la información que tanto daño hace al país. Creo que debemos ir más allá de Peña, hacia sus bases.

Lo segundo que considero importante es que el movimiento pase de las calles y avenidas, a las colonias, es decir, que pase de ser un acusador, a una fuerza de cambio. Para mí, la política está corrupta, por ello es necesario salir y gritarles sus verdades, exigirles a los monopolios, obligarlos a cambiar, hacernos presentes. Sin embargo, el salir a las calles, cada tantos días no va a tener un impacto real en la cotidianeidad de una sociedad conformista como la que habitamos. No estoy diciendo que debemos de abandonar la lucha desde la protesta, sino que la extendamos a algo que no sólo sea de un par de horas, yo abogo por la creación de brigadas de culturización e información. La cultura más allá de la información, es nuestra principal arma, un pueblo culturizado es bastante capaz de seleccionar y contrastar la información, somos estudiantes, somos bastante capaces de encender una computadora y navegar por internet tranquilamente en el peor de los casos, entonces, ¿Porqué quedarnos aislados con todo ese conocimiento?. Mi propuesta es lanzarnos a las calles en grupos de ocho, cinco, diez personas a informar, a contrastar información, a dar el acceso a la cultura que muchas veces es negado al grueso de la población, a esos que sólo tienen acceso a periódicos amarillistas y Televisa. A ellos que han perdido la esperanza en la democracia y que se han olvidado, que el pueblo tiene poder, que el voto decide, que todos debemos votar. De veras deseo que esto último se haga realidad, pasar de las calles con gritos, a las colonias con libros, es un giro necesario y de gran provecho para la sociedad, nosotros los estudiantes, tenemos no sólo la oportunidad, sino la obligación de hacerlo, porque en un país con políticos títeres, y debates estériles, los estudiantes, y todos los que se identifiquen con YoSoy132 somos los que podemos salir, y demostrar que los 131+(n+1) no somos porros ni acarreados ni políticos, somos ciudadanos, realmente preocupados por nuestra realidad social, por México.

Audiolibro Recomendado del Mes

Compartimos el Libro: "De la dictadura a la Democracia" del autor Gene Sharp, en su formato audiolibro para nuestros estimados lectores. Un título imprescindible sobre los diferentes métodos que el autor propone para disolver dictaduras por medio de revoluciones pacíficas y acciones no-violentas. (son díez capítulos que se estarán subiendo hasta completar la carpeta):