Este blog ha sido creado para darle un vistazo al México de hoy, un México diferente y que sin duda alguna ha tenido un cambio drástico, el nuevo siglo nos ha encaminado a rumbos distintos, donde podemos apreciar diferentes ángulos y puntos de vista de la realidad.
Ella sólo pensaba en el otro por las noches, cuando al calor de las copas, su egoísmo se esfumaba y tomaba decisiones salomónicas. Ella sólo decía la verdad por las noches, cuando miraba a la luna y le venían de quién sabe dónde, ataques de sinceridad. Ella sólo besaba por las noches, y sus ojos se iluminaban, porque a diferencia de lo que sucedía en el día, amaba verdaderamente a un hombre.
Al tercer intento de iniciar una conversación decidí que con ella no había futuro, conclusión que confirmaría un par de segundos después cuando dejó su vaso de Cuba Libre sobre la barra y casi como en suspiro anotó "Sólo quiero sentirme bien". ¿Bien?, bueno, bien es una palabra curiosa, depende de lo que uno quiera definir como bien o como mal, pensé. ¿Bien?, alcancé a responderle mientras mi cerveza tocaba mis labios. "Sólo bien, placentera", y me devolvió una mirada encendida que se apago al desbocarse sobre un vaso más allá de mi hombro izquierdo. ¿Tu nombre? pregunté levantando levemente la ceja izquierda. ¿Realmente importa? y recogió su mirada para estrellarla contra mis ojos, cruzó las piernas y se inclinó sobre la barra. ¿Fuego? miró con un mechón de cabello resbalando por su oreja izquierda y sus labios rojos dibujando una "o". Lo siento, ya no fumo. Lástima, con lo bueno que es el sabor de la nicotina después de haber tenido sexo. ¿Sexo?. A menos que te niegues, ¿te negarás? y dejó caer su mano delicadamente sobre mi rodilla. Le devolví una sonrisa estúpidamente tímida y dejé mi copa sobre una servilleta usada, saqué mi cartera y dejé nuestras cuentas pagadas. Salimos del brazo, ella se caló su sombrero con una pluma de pavo real y su breve chaqueta de cuero, yo apenas alcancé a ponerme la chamarra que traía del trabajo. La noche era fría y la madrugada había comenzado a cobrar sus victimas entre las aceras. Un aroma rancio cubría las calles próximas a su edificio, subimos despacio, sin mirarnos y sin cruzar palabra. Al llegar a su departamento sobraron los eufemismos vertidos sobre ese instante que se alarga, con el único propósito de prolongar el goce carnal de los cuerpos abandonados en la oscuridad y soledad de las almas que los habitan. Ella no paraba de repetir "sólo quiero sentirme bien" mientras su voz desfallecía en olas invisibles y periódicas, que yo procuraba remontar al vuelo. Sus cabellos se me escapaban en formas invisibles y sedosas, y la luna se filtraba en pequeños cristales ahumados.
No me volverás a ver. ¿Tu nombre?. Nocturna, soledad, ¿mujer fatal?, ¿cuál te gusta?, para eso siempre has sido bueno. ¿Me conoces? . Digamos que te conocí, con diez años menos. No me importa quién seas, estas aquí. Hoy no estarás sólo, hasta que den las cinco y diez. Hoy no estaré sólo...esta noche estas aquí, quien quiera que seas. A lo lejos un niño lloraba, y un tren solitario mugía entre los escombros de la ciudad.
Tengo un gato de mascota. Pero, ¿realmente uno puede tener un gato de mascota?. En la Convención Internacional de Amantes de los Gatos celebrada en París en el año de 1963, una feminista dijo: "los gatos, como todo animal, son almas libres, que no están sujetos al cariño humano, que pueden decidir por ellos mismos". Así que, desde su perspectiva un tanto metafísica, la verdad no estoy muy enterado, uno no puede apropiarse del alma del gato, entonces uno no puede poseer al gato...entonces, ¿el gato lo posee a uno?. Sarah una bruja del estado de Texas, sostiene que es posible, y esto se debe a la manera tan especial de los ojos de estos felinos. Existen tantas opiniones sobre la posesión real o ficticia de un gato como mascota, que es posible escribir algún ensayo titulado "Historia de la Relación entre el Ser-Gato y la Nada-Gatuna".
Realmente me preocupa mi posición filosófica y moral respecto al animal que veo de vez en cuando parado en la cocina, o asomándose por el balcón exigiendo un poco de jamón para comer y algo de leche. Pero, quizás me preocupa más la posición del gato. Por poner un ejemplo bastante práctico, hace un par de días me encontraba discutiendo un problema de Geometría con su lomo y decidió morderme, creo que no le gustan mucho las demostraciones y ese es un punto muerto en nuestra relación.
Nuestra relación también es un problema, me siento usado, tal vez la vieja bruja de Texas tenga razón, o tal vez sólo estoy demasiado solo. El gato, negro como la noche y de ojos color amarillo tiene un pequeño collar atado a su cuello con un cascabel que anuncia que ha llegado. Creo que es categóricamente imposible que él se lo haya puesto como una vanidad de bisutería, así que supongo que tiene "otros" dueños. No me importa mantener una relación abierta con un animal, puesto que de todas maneras no tengo el tiempo suficiente para tratarlo en una relación formal de mascota y además, estoy impedido por cuestiones maritales a hacerlo.
Al final de mi disertación, espero que la sociedad no me juzgue, por no decidirme entre una mascota, o algo que no se definir, es un buen gato, nos caemos bien, yo lo acaricio, el come jamón de la palma de mi mano, creo que vamos bien, al menos mejor, de lo que voy con mi esposa.
Hubiera sido mejor decir adiós esa noche. Ya estaba haciéndome la idea de no volver a pensarte, cuando volviste a removerlo todo y por medio de dos sujetos enormes, me convenciste de no olvidarte, de darte un espacio en mi corazón, para alimentarlo con esperanza e ilusión. Ya estaba muerto y sin embargo, decidiste revivirme por unos minutos, para volver a hacerme sufrir. ¿Cómo entonces, pensar que me quieres? Los días recorridos, me han enseñado a reconocer las injusticias, sobretodo cuando son en contra del otro. Pero estaba ciego al no ver mi propia injusticia. Acertaste cuando me dijiste imbécil; tienes la razón porque de nueva cuenta, a pesar de todo, creí en ti.
La confusión es síntoma de desconfianza, de no convencimiento, de no querer arriesgar e intentar algo nuevo. Lo sabía y aún así, decidí jugar tú juego. Debí despedirme, debí dejarte ir. Ahora, todo otra vez está de cabeza pues la ilusión me duró unos instantes y se fue por la borda en un abrir y cerrar los ojos.
Soy consciente que después de toda tempestad, viene la calma. Pronto, todo se irá acomodando y te olvidaré. Lo que aún no logró comprender es ¿Por qué tocaste lo más sagrado, mi militancia? ¿Por qué apareciste en los momentos históricos que más anhelaba? Me jodiste la vida. Estoy casi seguro que esta vez es la última, ya no volveré a caer, estoy dispuesto a desterrarte de mi ser.
Ya no más tú.
Porque como bien decía Julio Cortázar: "Un puente no se sostiene de un solo lado...”.
Lo que hemos aprendido duramente es que al haber sido abandonado a la propia compañía, sin nadie con quien contar para que nos acaricie, nos consuele y nos dé una mano, es atemorizante y espantoso, pero que nunca nadie se siente más solo, y abandonado que cuando lucha por asegurarse de que realmente hay alguien con quien pueda contar hoy y pasado mañana para que haga todo eso en el caso en el caso de que la rueda fortuna gire en sentido adverso. los resultados de esa lucha son impredecibles, y la lucha misma tiene su precio. Exige diario sacrificios. No pasa un sólo día sin una escaramuza o un enfrentamiento. Esperar hasta que la bondad oculta (como usted desea fervientemente y, por lo tanto, cree apasionadamente) en lo profundo de su pareja elegida se abra paso a través de la maligna coraza y se revele puede llevar mucho más tiempo que el que usted puede soportar. Y mientras espera hay mucho dolor, lágrimas vertidas y sangre derramada...
Zygmunt Bauman
Lo que un día fué, no será by José José on Grooveshark
Evito hasta lo posible la publicación de cualquier otro
escrito (al menos de mi parte) que esté fuera de lo que para mi significa este
blog, me refiero, por supuesto, a un blog de miradas (pseudo) literarias. Sin
embargo, a veces, uno siente la necesidad de explicar su opinión y termina
cediendo a ese impulso de ofrecer un punto de vista.
En general, me he abstenido, no sin problemas personales, a
hablar del movimiento estudiantil que ha unificado a los estudiantes
universitarios, mientras en el otro lado obliga al duopolio televisivo a tomar
posturas que de lejos, se miran incómodas. Hoy, no vengo a hablar de los
inicios del movimiento YoSoy132 (eso ya ha sido muy comentado), ni tampoco a
criticar las posturas diversas que ha adoptado el movimiento, no obstante,
quiero hacer un par de anotaciones.
Primero, el movimiento se ha
declarado en semanas pasadas como un movimiento apartidista y Anti-Peña
Nieto. Hoy me encontraba platicando con una amiga, cuando ella soltó su
mirada “yo, sólo estoy esperando que se declaren pro-AMLO”. Es cierto que el
sentimiento Anti-Peña Nieto, es un común denominador no sólo entre Obradoristas,
sino también de muchos PANistas, el movimiento, aunque se declare apartidista
lleva en su ADN dos propuestas políticas enfrentadas pero a la vez unidas en su
repudio a un candidato. Ahora, es necesario dilucidar la razón de ese repudio.
Desde mi perspectiva, los dirigentes del movimiento han hecho bien en declarar,
que el movimiento es Anti-Peña Nieto, no porque estemos en contra del candidato
en sí, sino por lo que él representa, y creo yo que más allá de representar el
regreso del PRI al poder, lo que francamente, en una democracia ideal no sería
problema alguno, aunque ya sabemos que no es el caso de México; representa la
imposición de un candidato por las Televisoras. Comentaba yo con la misma amiga
durante el desarrollo de la marcha del mes de Mayo por las calles de Mérida: “La consigna
contra Peña Nieto, debe ir más allá de
Peña Nieto, porque mientras las Televisoras sigan teniendo el control absoluto,
seguiremos teniendo Peña Nietos”, lo que quiero decir es que el problema de
facto hoy, es Peña Nieto, pero él no es el problema de fondo, el problema de
fondo es el aparato televisivo estancado y monolítico que ejerce un control
sutil (a veces no tanto) y poderoso sobre la mente del televidente.
Respecto al otro punto de mi
compañera, el de la declaración pro-AMLO, es algo que me preocupa, estar en
contra de algo, no significa estar a favor de lo opuesto, sin duda la
neutralidad política, sobre todo de una masa, es algo prácticamente utópico,
pero que debe estar siempre presente. Al menos en el caso de Mérida, para bien
o para mal, los convocantes y oradores que se han escuchado en las marchas del
movimiento son en su mayoría personajes conocidos por su apoyo a López Obrador,
afortunadamente el grueso del contingente, está compuesto por una mezcla
heterogénea de estudiantes, de diferentes Universidades. El patrón puede repetirse
a lo largo de las diferentes plazas del país, y es que es en la masa, donde
está el movimiento, en los estudiantes que salen a las calles, y no en los
oradores, mientras el movimiento permanezca horizontal, los oradores seguirán
siendo ciudadanos con preferencias políticas diversas, pero en el momento en
que los convocantes pasen a ser dirigentes, podríamos experimentar un cisma. La
horizontalidad es la clave para evitar la partidización de YoSoy132 y para
mantener a raya las preferencias políticas particulares.
Creo yo, que los problemas de
partidización, se resolverían fácilmente, si en vez de atacar directamente la
figura de Peña, atacáramos al aparato que lo sostiene, me refiero por supuesto
a Televisa y Azteca. Mi enojo más que contra Peña, que no responde a un enojo
ciudadano, sino a un enojo político y personal, es contra este monopolio de la
información que tanto daño hace al país. Creo que debemos ir más allá de Peña,
hacia sus bases.
Lo segundo que considero
importante es que el movimiento pase de las calles y avenidas, a las colonias,
es decir, que pase de ser un acusador, a una fuerza de cambio. Para mí, la
política está corrupta, por ello es necesario salir y gritarles sus verdades,
exigirles a los monopolios, obligarlos a cambiar, hacernos presentes. Sin
embargo, el salir a las calles, cada tantos días no va a tener un impacto real
en la cotidianeidad de una sociedad conformista como la que habitamos. No estoy
diciendo que debemos de abandonar la lucha desde la protesta, sino que la
extendamos a algo que no sólo sea de un par de horas, yo abogo por la creación
de brigadas de culturización e información. La cultura más allá de la
información, es nuestra principal arma, un pueblo culturizado es bastante capaz
de seleccionar y contrastar la información, somos estudiantes, somos bastante
capaces de encender una computadora y navegar por internet tranquilamente en el
peor de los casos, entonces, ¿Porqué quedarnos aislados con todo ese
conocimiento?. Mi propuesta es lanzarnos a las calles en grupos de ocho, cinco,
diez personas a informar, a contrastar información, a dar el acceso a la
cultura que muchas veces es negado al grueso de la población, a esos que sólo
tienen acceso a periódicos amarillistas y Televisa. A ellos que han perdido la
esperanza en la democracia y que se han olvidado, que el pueblo tiene poder,
que el voto decide, que todos debemos votar. De veras deseo que esto último se
haga realidad, pasar de las calles con gritos, a las colonias con libros, es un
giro necesario y de gran provecho para la sociedad, nosotros los estudiantes,
tenemos no sólo la oportunidad, sino la obligación de hacerlo, porque en un
país con políticos títeres, y debates estériles, los estudiantes, y todos los
que se identifiquen con YoSoy132 somos los que podemos salir, y demostrar que
los 131+(n+1) no somos porros ni acarreados ni políticos, somos ciudadanos,
realmente preocupados por nuestra realidad social, por México.
Fue tu aliento combinándose con el mio, fueron tus labios en conjunción a los míos, fuiste tú, fue tu aroma, tal vez usabas el "AMOR & PSIQUE"
Fueron, son y seguirán siendo tus detalles para enamorarme los que me mantienen despierta, viva, aun cuando no sostenga tu mano en la manera en la que lo pides, aun cuando de repente me quedo perdida entre los escalones de alguna vieja canción, aún así sigo viva, porque tu me has hecho renacer cual majestuosa ave fenix de entre las cenizas.
Enamorada de ti, de tus besos, de tus manos, enamorada con ese amor juvenil que pocas veces nos llegan para hacernos perder en los múltiples colores del arco iris escondido en los corazones de los dos, enamorada de quien eres y de cuanto bello y majestuoso en tu interior tu posees, enamorada de tu aroma, de tu esencia, enamorada de ti.
Buscar el sabor del placer en los aromas inimaginables, perderse en esa gama aromática que va desde un toque suave y mágico, como a talquito, lo describiría yo, hasta aquellos aromas seductores y varoniles que terminan en un toque de madera o pino seco, ese aroma añejo que te inspira las narices en cuanto que aquel simpático caballero pasa junto a ti; ese era el exquisito vicio que me enseñaste y que aprendí a disfrutar entre tus brazos poderosos al son de unos besos bien melosos y abrazos calurosos (en esta época del verano el calor es insoportable, pero no tanto como para estar entre tus brazos).
Y de repente un día me confundió tu aroma a talquito, volví el rostro, pues ese era el único aroma que en ese tiempo distinguía, el peculiar aroma de mi abuelo los domingos por la tarde antes de ir a Misa; pero no, eras tu, alguien distinto con una mirada penetrante que se clavaba en lo más profundo de mi ser, eras tú vistiendo ese peculiar atuendo de los alumnos de la facultad de medicina humana, ese rostro, esos labios después de aquella primera vez no los pude jamas volver a sacar de mis pensamientos, tu mirada me seguía en todas partes a donde iba, el recuerdo de tu aroma iba impregnado en mi olfato.
Irremediablemente me embrujaste con tus ojos de gato a medio dormir y tu aroma seductor que nadie más a cien mil kilómetros a la redonda puede usar; eres simplemente tú, tan único y especial, el que me hace suspirar, el que cambio mis noches de angustia, prnizor noches mágicas eternizando sueños que al correr de los días se van volviendo realidad.
>Te amo, discúlpame pero no puedo contenerme más este sentimiento tan inoportuno que vino a romper cerrojos y a correr a inquilinos tan tenebrosos.
>Te amo, yo también de la misma forma en que tu lo haces, tal vez más allá de lo que todos pueden pensar.
Esa noche entre mimoseos y frases perdidas llegamos a amarnos hasta la intimidad, esa donde no hay terror de mirar lo que hay en el fondo, o debajo de las ropas.
Esa noche empece a amar un niño con cuerpo de hombre, a un fanático empedernido de los más exquisitos aromas, que deslumbra mi olfato, con las fragancias mas exquisiestas, una para cada día.
Hoy te amo, mañana no sé, pero si Dios y el tiempo así lo quieren nos
casaremos en París en alguna prestigiada tienda de fragancias, donde no me sea imposible volver a recordar a mi querido abuelo.
Para la ausencia de tus caricias en mis labios, no hay nada ya que pueda hacer. Para la ausencia de tus labios mojados, asustados, trémulos, susurrantes, esta soledad me presenta la forma del olvido, del olvido de las texturas, las sensaciones, los colores y los sabores, los lugares y los tiempos, con el tiempo, terminan convirtiéndose en borrones en acuarela de paraísos distantes. Cada vez más lejos de Dios, cada vez más lejos de ti, el recuerdo se va aullando por las aceras de la desolación y clama con voz melancólica el regreso de ayeres con soles naranjas en el poniente y lámparas opacas en el amanecer. Ya no nos quedan más que los fragmentos de papeles, de promesas y de días, que se resumen en horas, de instantes eternos que se cumplen cada vez que se invocan. "Recordar, es poseer", es la posesión absoluta, la máxima posesión, porque sólo a través del recuerdo uno se apodera de las cosas y sobre todo de las personas, yo no dije eso, alguien antes que yo ya lo había predicho y durante mucho tiempo no lo entendí, un día te perdí, y con el tiempo, aprendí que cuando te recordaba eras más mía que antes, porque ya no eras otra, sino que eras yo, como alguna vez te dije que lo eras. Recordarte, es poseerte, no como objeto, sino como tú, como lo que fuiste, y que probablemente no vuelvas a ser jamás.
Las ausencias hacen aritmética básica y cruel contra el corazón, y yo amor, metido en estas ciencias exactas, no puedo más que ocuparme en verificar que los resultados sean correctos...ya no me queda mucho, pero me queda algo, algo contigo.
Soñé que viajábamos juntos, pero no como antes, más bien, juntos en el viaje pero separados en el autobús. Yo al pendiente de ti, supe que algo te molestaba y quise protegerte, luché contra algo que no te gustaba y entonces, te ponías feliz y sonreías, eso me reconfortaba. Pero después, llegaba él y entonces, yo quedaba a la distancia observándolos, mientras ustedes dos, eran el uno para el otro.
En eso, me despertó el sonido del móvil, rápido lo tomé y del otro lado de la línea, escuché tu voz.
No corras la cortina, déjala así. No, no me hagas caso, sigue observando por el pequeño agujero que te permite ver la calle. No respondas, no te inmutes, ignorame, el silencio, el frío. Deja a tus pechos recortarse contra la cortina que se mueve a intervalos irregulares y filtra un sol lechoso que pugna por nacer. Sonríe tiernamente al oír las primeras aves que se lanzan desde los edificios a la calle, y se van buscando el horizonte. Imagina mientras juegas con tus cabellos despeinados a dónde irán, y como se verá la Torre del Reloj desde el cielo, y como te verías tu, desde esa altura, y cómo sería volar, sin máquinas, sólo con alas. Deja que ese sol benévolo que apenas atraviesa la ventana, recorra tu piel y te bese. Me darán celos al ver tu cuerpo tan libre, como una sombra enigmática bañada por esa luz que resalta tus curvas, tan lejos de mi. Anda, regresa a la cama de un salto, métete en la sábana y restriega tus pies contra ese fresco suave y delicado que se desprende del colchón, encuentra los míos y recoge su calor. Encuentra mis ojos y adivina sus palabras. Encuentra mis manos y adivina el lenguaje secreto de unos dedos que se mueven recíprocamente. Encuentra mis labios y sentiré la geografía de los tuyos, su humedad, su vaivén, su timidez. Anda, déjame soñar que estas aquí, y sígueme el juego.
Cuando el pájaro negro deje de cantar
y las rosas negras pierdan su suavidad.
Cuando se suspenda el invierno
y el Sol vuelva a ser amarillento.
En el resquicio que anuncia el fin de la noche,
en la esquina de las almas perdidas,
al final de la Avenida Melancolía,
muy cerca del Bulevar de los Sueños Rotos
De frente a la muerte, como siempre
fumando un porrito, pa' vivir
de a poquito, despacito,
entre los ojos amarillos de un gato negro
Encuentrame...al otro lado de la oscuridad,
al final del túnel de tu soledad,
en la exasperación de la vida,
al otro lado del eclipse, encuentrame...
¿Cuál es el fin último de la existencia humana?, ¿Cuál es la razón de que estemos todos aquí, en conjunto y en solitario?. O mejor aún, quizás más conveniente, ¿existe un fin último para nosotros?.
La existencia de un fin último para la humanidad el conjunto, implica lógicamente que este fin último se cumple para todos los casos especiales. Es decir, si partimos del supuesto de que existe un fin último para la humanidad, entonces todos los hombres tenemos un fin último, todos estamos condenados a servir hacia esa razón por la cual venimos a dar al mundo. No puede ser que algo valga para el conjunto exceptuando casos específicos. Sin embargo, esto es sólo un supuesto, puesto que ni siquiera sabemos si existe ese sentido absoluto de todo. Recalco, que también debe ser absoluto, ya que si fuera móvil, significaría que la humanidad tiene un fin último en función de las épocas, y vamos a entender a la humanidad, como un conjunto más allá de sus límites espacio-temporales. El superconjunto humano, no es la humanidad instantánea, no es la suma de todos los hombres que existen a determinada hora y minuto en el Universo, esto incluso sería una definición imperfecta de la humanidad como conjunto, puesto que sería un censo sesgado a los supervivientes, sería como eliminar el trasfondo histórico del cuál también formamos parte.
No obstante, no se puede tomar la opinión de la humanidad, para poder aislar lo que todos, todos, interpretamos como sentido. Nuestra búsqueda del fin de la existencia humana, queda reducido entonces, a una suerte de probabilidades y pruebas mediante inferencias. Sin embargo, no tenemos que ser tan rigurosos (tal vez si tengamos, seleccionar una muestra, elaborar una encuesta, recabar los resultados), para darnos cuenta que en el momento exacto en que preguntamos a los demás por el fin último de la existencia humana, las respuestas comiencen a presentar variaciones. Me atrevo a pensar que muy posiblemente exista una tendencia central, es decir, mucha gente responderá con conceptos similares que representarán a la mayoría, aún así, dudo mucho que todos respondan lo mismo, basta con hacer el experimento con un pequeño número de personas. Si analizamos lo que nos dice mi anterior aseveración, es que, si de hecho, el fin último de la existencia fuera inamovible, las personas responderían lo mismo. Hay que hacer hincapié en el hecho de que, es posible que las personas desconozcan su propio fin último, que nos esté vedado, porque existe esa probabilidad, y es algo que es digno de discutirse, pero no planeo abordarlo por ahora, sólo anotaré que si nos está vedado, y es prácticamente como si no hubiera tal sentido, ya que no lo conocemos.
Dado que el sentido último de la muestra, tiene una varianza distinta de cero, no es absoluta. Si no es absoluta, entonces no hay tal fin último de la humanidad, no existe o es desconocido.
Algunas personas en este punto se sienten tristes, desconcertadas, o vacías, y no es porque de hecho mi lógica falible puede convencerlos de que no existe tal fin último, sino porque al imaginarse que no exista, pierden el sentido de la existencia. Si no hay razón para vivir, ¿tiene sentido vivir?.
En mi opinión creo, que el hecho de que no exista un fin último, o que lo desconozcamos, (me inclino a creer lo primero), nos da la completa libertad de elegir nuestro propio fin último. Si el conjunto de la humanidad no tiene un sentido, una razón para existir, no significa que las partes no lo tengan, tampoco significa que todos deban tener uno. Uno puede pasar su vida viendo la televisión porque sí, o uno puede pasar su vida viendo la televisión, porque de hecho crea que su fin último es consumir todos los programas que pueda ver. No creo que el fin último sea lo mismo que el destino, el destino se me hace una ilusión más esotérica, más inclinado a un sentido religioso. Creo que todo es móvil, y si todo es móvil, nuestro fin último, puede no ser necesariamente el mismo.
En resumen, no hay tal cosa como una razón para existir para todos nosotros, pero si podemos elegir alguna para algunos.
Soy un poco idealista, y para ser franco, creo en que el país puede ser reformado sin recurrir a estallidos sociales, y que la política aunque oscura y puerca, es el único modo civilizado de lograrlo. Como ciudadano, creo que es mi responsabilidad juzgar a los candidatos, comparar sus propuestas, ver sus trasfondos y elegir el que considere tiene la mejor capacidad para ayudar al país. En el fondo, aunque quizás no tanto como antes, me considero de izquierda, no porque vaya a mitines, o porque esté de moda, sino porque simple y sencillamente creo que es en la gente, donde está el verdadero motor del país, en la solución de las desigualdades y en general, en la solidaridad social.
Hace algún tiempo aquí mismo, describí mi triste visión de un país con las izquierdas divididas, y de lo preocupante que eso me parecía.
Hoy, se celebró en nuestro país el primer debate entre los aspirantes a la presidencia de la república. Enrique Peña Nieto, el candidato de las televisoras, Josefina Vázquez, la candidata PANista, Andres Manuel, el de las izquierdas y Gabriel Quadri, el desahuciado. Como votante idealista que tiene un poquito de fe en la democracia, esperé ver dos horas de un activo intercambio de ideas, en el mejor de los casos, y en el peor, una poco sorpresiva sesión de preguntas y respuestas, con evidentes evasiones y uno que otro señalamiento.
Desgraciadamente, a lo que asistimos hoy, no sólo yo, sino todos los mexicanos que responsablemente vimos el debate, fue un verdadero circo, una verdadera falta de respeto, a nosotros, los votantes, el pueblo de México, que irá a las urnas el 1 de Junio. En mi memoria hay muy vagos recuerdos del debate presidencial del 2006, pero me atrevo a decir que éste, fue incluso, peor.
No pretendo ahondar en los detalles de dos horas de transmisión de respuestas no dadas, señalamientos constantes, preguntas evadidas, respuestas que se daban tarde, acusaciones, rabietas, y un largo etcétera que solo me hace preguntar ¿no nos tienen respeto?.
Y es que es eso justamente, lo único que exigimos, como votantes, respeto a nuestra condición de ciudadanos, no somos niños, si decidimos ver el debate, fue para escuchar propuestas, no berrinches.
Enrique Peña, pese a todo, intentó dar una que otra propuesta, pero más tarde se enfrascó en una discusión estéril con Josefina debido a los continuos ataques de ésta. Josefina, esa mujer de rostro fijo, y mirada entrecerrada que propone (asi lo entiendo yo) un estado donde la soberanía de las entidades federativas pueda ser violada con facilidad. Obrador, (de quien creo hay las mejores propuestas) se limitó primero a un discurso que ya todos sabemos, a remembrar épocas pasadas en continuos ciclos, y luego a atacar al candidato de las televisoras, una y otra vez. Es este candidato el que quizás me haya decepcionado, de verdad quería verlo mostrar sus propuestas, barrer con sus contrincantes, pero no, se hizo parte del juego; al final comenzó a enumerar sus propuestas, algunas de las más sonadas, pero era demasiado tarde, no sé, pero contestar preguntas media hora después, no es algo lógico.
Debo decir que al final quedé tanto sorprendido por el comportamiento de los tres principales candidatos, como por la actitud de Gabriel Quadri, si, el pequeño candidato desahuciado, fue el único, y déjeme resaltarlo, el único que nos dio a nosotros, los ciudadanos, nuestro lugar como votantes. Atacó como los otros es cierto, pero se limitó a acusaciones concretas, y no se permitió demasiado el juego absurdo de dimes y diretes, respondió sus preguntas, e incluso llamó a sus compañeros a asistir al debate, no a la discusión estéril. Fue el único también que admitió estar de acuerdo con propuestas de otros candidatos, como las de Obrador.
Me tomé la libertad de felicitarlo a su cuenta de twitter, fue el único que hoy, se dignó a darnos la cara a los ciudadanos. Sé muy bien quién es Quadri, quién es su partido, y quién es su trasfondo, pero sé admitir cuando alguien nos devuelve un poco de respeto. Quadri ganó mi voto, él, como persona, pero su partido y su fondo, probablemente jamás lo obtengan, al menos de mi parte.
Señores candidatos, nosotros, el pueblo de México, el pueblo votante de este país, queremos un poco de respeto de su parte, mucho de lo que ustedes hablan, ya lo sabemos, queremos propuestas, queremos contrastes, queremos que nos den la cara, no un espectáculo.
Esa sensación de ser y no ser, donde los ánimos cambian muy a pesar de las emociones que te embriaguen; un ir y venir de sensaciones, y sientes ganas de llorar, pero te contienes, de niño siempre te dijeron:
-Los hombres no lloran
y tu te apretaste los ojos para evitar dejar correr las lágrimas, así creciste con esa idea falsa la cual terminaste de asimilar una noche bullanguera en la que sonaba a altas horas de la noche aquella vieja canción:
"Dicen que los hombres, no deben llorar, por una mujer que ha pagado mal..."
y te has dicho a ti mismo:
-Pero yo no he tenido ganas de llorar por una mujer y sin embargo se me ha negado tal derecho
Y alguien que ha escuchado tu monologo, te ha dicho:
-¡Aguanta como los meros machos!
pero muy en el fondo de ti, tu sabes que no eres un macho, no, tu eres un caballero, que siente igual que todo ser humano.
Y de nuevo te invade el sentimiento, y ahí esta otra vez la sensación de múltiples sentimientos que se refugian en el interior de tu débil cuerpo, tan débil que aun no te has permitido crear un nuevo espacio donde evites caer en la tempestad, sientes ganas de llorar y caminas de un lado a otro repitiendo:
-El te dijo no lo hagas, hay si, tu muy grande, te las sabias de todas a todas y mira ahora, eres un espectro sin sentimientos- rascas de a poco en poco tu cabeza como desesperado, como queriendo hallar la respuesta en tus múltiples preguntas, te detienes, otra cuestión ha llegado a tus sentidos; te envuelve la nostalgia, una lagrima se te escapa, y te dices -Pero dicen que los hombres no deben llorar, ¿es a caso que de hombre no tengo nada?. Es en este instante que me debes escuchar, eres tu, eres diferente, ¿que los hombres no deben llorar? que falacia tan más grande, ¿que estúpido sofista se encargo de lavarte el cerebro con esas ideas tan machistas?, anda hombre explícame, porque sinceramente no te entiendo nada.
Te levantas del sitio donde te encontrabas sentado, peinas con tus dedos, tus enredados y largos cabellos
-Quiero llorar- esas fueron tus palabras, dime, ¿lo recuerdas?
-Entonces hazlo, deja salir tantos sentimientos acumulados, se tu mismo, no el reflejo de un macho sin sentido.
Esa noche estrepitosamente callo la lluvia, los cielos hicieron fiesta por tu decisión, las lagrimas fueron callendo, primero unas cuantas, después el llanto incontenible, toda la noche estuve a tu lado, lloraste hasta quedar dormido y a la mañana siguiente ni siquiera te conocí, eras otro distinto ayer, con más alma, más hombre que cualquiera.
Tome tu rostro y te besé dulcemente hasta desvanecerme en la nada de tus recuerdos, me fui, me esfume, y tu estabas más tranquilo, notablemente tranquilo, tanto así que te olvidaste de mi; pero yo sigo viéndote actuar y el día que de nuevo necesites pensar ahí estaré a tu lado para poderte consolar.
Noticia de útlima hora: El Mtro. Jaime Avilés estará firmando
libros de su última publicación en Plaza Universidad a partir de las
18:00 hrs., mientras el debate toma su curso. No faltes. Autor de AMLO:
Vida privada de un hombre público.
Te esperamos
¿Y si te digo que te amo?, que te extraño, que tu ausencia me afecta. Unas teclas rompieron la atmósfera llena de alcoholes y vapores humanos. ¿Que harías, si me encuentras en tu puerta?, rogándote, pidiéndote que no me olvides. Después de un breve arpegio, la melodía comenzó a entremezclarse con sonidos de botellas vacías y cabezas soñolientas. No, seguro que jamás me perdonas, nunca lo harás, yo no lo haría, perdóname, de verdad, yo te lo pido. "Bésame, bésame mucho...". "Como si fuera esa noche la última vez", porque fue la última, ¿te acuerdas?, ¿a quién le hablo?, supongo que a la figura retórica que me ha dejado tu ausencia. "Bésame, bésame mucho". "Que tengo miedo a perderte, perderte después", y te perdí, mala ya sea mi puta suerte, muy puta. ¿Y si te digo que te amo?, ¿Y si te digo que me beses, que me beses mucho?.
Dios estaba ahí, en ese preciso instante cuando volví la cara y pude mirar tu alma (tantas veces la había vuelto y tu no estabas); que casualidad cuando el mundo, mi mundo comenzaba a hundirse, ahí estabas, entre la multitud, sin embargo tan distinto a ellos, siendo en ocasiones tan escéptica, esta vez creí en Dios.
El universo que nos envuelve tiene medidas que solo se sabrían si sacaran la distancia de tu corazón al mio, multiplicado por la que hay desde nuestros hipotálamos, esto que sentimos es tan inmenso que sólo se cuantificaría si pudiéramos contar los granos de arena y multiplicarlos por las estrellas del firmamento;es esto tan infinito que sólo puedo creer en él como creo en Dios, sin verlo ni tocarlo, pero si sentirlo de esa manera tan sobrenatural como cuando volví mi rostro para verte o cuando el cielo nos dijo que eramos nuestros y coincidimos en besarnos... Tan poco tiempo y tantos recuerdos, somos felices el cielo, Dios, la vida, nosotros nos lo permitimos a través de un montón de sentimientos que se ha ido desenmarañando desde el día que irrumpiste en mi vida, desde el día que empezamos esta travesía, tomados de la mano, así hemos ido, así iremos no sé hasta cuando, pero déjame confesarte que yo pretendo que sea por mucho tiempo.
¿Has visto el sol cuando
se muere en el horizonte?, aún después que ha lanzado un último
cañonazo verdoso al cielo, las nubes siguen contemplando su partida,
la sucesión de tonos verdosos y azules, hasta desfallecer en un
negro profundo e indiferente. Parece que no volverá, parece que se
irá para siempre, pero doce horas después, a veces más, a veces
menos, regresa en el oriente, la vida se reinventa cada mañana, o se
mantiene en su flujo continuo. Reinventate, fluye, déjate llevar.
¿Has visto las olas en
el mar?, ¿Te has sentado a pocos metros de donde rompen?, ¿Has
sentido la arena húmeda bajo tus pies, y como cambia su textura a
medida que absorbe el agua?. Te quiero, ¿no sabes?, ¿si sabes?,
anda, te quiero. ¿Has sentido esa paz interna, ese morir al cerrar
los ojos y escuchar el mundo que se desliza entre tus oídos, se
desvanece en un rumor lejano, y los pensamientos se amainan y flotan
en la superficie de tu cerebro?. Ingrávida, así te quiero, liviana,
ligera, tú. Te quiero tú. ¿Sueñas?, ¿Aún sueñas?, no dejes de
soñar, porqué si lo haces habrás muerto aquí adentro, y ya no
oirás el rumor del mundo ligero, del mundo suave, delicado, tu
ingravidez, habrás muerto, serás un estridente ruido sumado a las
máquinas que inundan la ciudad. No calles, por favor, hablar es
estar vivo, reinventate. Escúchame, oye el ronco sonido de mi voz
rompiendo en pequeñas olas invisibles la meditabunda paz del
ambiente que nos rodea, siente como se transforma de mi voz, en un
suave susurro que acaricia tus oídos, déjate llevar por mi voz que
recorre las formas curvas de tu piel y rebota en las firmes. No abras
los ojos, imagina, deja que yo te lleve de a poco, no despiertes al
mundo, frente a ti hay un mar, un atardecer, la luna no ha salido,
aún no es de noche, es un atardecer detenido, el mar te moja los
pies, lentamente, una vez, otra vez, se retira, regresa. Mi voz
recorre tus hombros y un ligero escalofrío te atraviesa, me detengo
un momento para mirar los delicados vellos que se han erizado sobre
tu espalda apenas descubierta. Toco con mi dedo índice el espacio
entre tu cuello y tu hombro. Sonríe, ¿ves?, ¿tú también quieres
cariño?, anda, tu también lo necesitas, déjate llevar, el sol no
se irá nunca, la luz no se va a apagar, deja que mi voz recorra tu
piel, que su inexistente eco sobre tu figura me describa lo tersa que
es, lo suave, lo tibia que se vuelve a medida que te abrazo, desde
lejos, a distancia. Acércate de a poco, no la perturbes de su sueño,
no la saques de pronto, deja que te vea en la playa con ella, ¿lo
ves?, gira su cabeza, ¿a quién intenta ver?, sus labios se
estremecen y se abren y cierran como si de un gemido fuese a surgir
una palabra, ¿qué dice, que te dice?, acerca tu oreja a sus labios,
siente el calor de su respiración que se agita levemente, toma su
mano, acaríciala, toma la otra, ejerce presión, no mucha, siente el
sudor de sus manos, ¿que pasa?, ¿que tienes?.
Compartimos el Libro: "De la dictadura a la Democracia" del autor Gene Sharp, en su formato audiolibro para nuestros estimados lectores. Un título imprescindible sobre los diferentes métodos que el autor propone para disolver dictaduras por medio de revoluciones pacíficas y acciones no-violentas. (son díez capítulos que se estarán subiendo hasta completar la carpeta):