Ryszard Kapuscinski
Ébano
Una sola mirada, diferentes visiones.
Escribo para quienes no pueden leerme, porque los libros están tan caros que de aquí a poco se venderán en las joyerías.
Yo no creo en los optimistas full-time. Esos son farsantes o ciegos.
No tengo más talento que el que proviene de la experiencia: el mucho trabajo que cada día me tomo persiguiendo palabras que huyen.
Uno sobrevive en los demás: en la memoria y en los actos de los demás.
Tiene más de 45 años de trayectoria artística. Ha grabado más de cien discos de larga duración en toda su carrera. También ha ganado cuatro veces el Grammy Latino y el Grammy Americano, y seis veces más ha sido nominado a recibirlo. Goza desde hace décadas de amplio reconocimiento popular en el norte de México y entre la comunidad latina de Estados Unidos.
En su país de origen, México, nunca se había involucrado en el mundo de la política, a diferencia de otros artistas reconocidos que acostumbran amenizar mítines políticos y conciertos para respaldar a candidatos. Tampoco quiso intervenir en política en el país donde radica desde hace muchos años, Estados Unidos, a pesar de las múltiples solicitudes y ofertas que al respecto recibió.
Pero el lunes 19 de junio del 2006, en un hecho que generó múltiples reacciones, a favor y en contra, “El Rey del Acordeón” decidió subir al templete que se instaló en la Plaza Fundadores, en el parque central de Monterrey, Nuevo León, para respaldar a Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la izquierda mexicana, representada en el Frente Amplio Progresista, conformado por el PRD, PT y Convergencia.
Aquella tarde, aunque muchos lo esperaban, Ramón Ayala no cargó con su acordeón Gabanelli ni tocó canción alguna en la macroplaza. Sólo se presentó ahí, con pantalón de mezclilla y camisa vaquera, y paciente esperó a unos cuantos metros de López Obrador para saludar al candidato presidencial de la izquierda, hasta el final del evento.
Concentrados en el sitio miles de ciudadanos, miles de pobres, de trabajadores, de empleadas, de obreros y amas de casa, jóvenes desempleados y excluidos que habitan en esta industrial ciudad, escucharon el discurso del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador. Aquella soleada tarde, con alegría y entusiasmo, vieron que su ídolo, Ramón Ayala, también se encontraba ahí.
Los organizadores del mitin, los asesores del tabasqueño, no dimensionaron ni “explotaron” la presencia del músico, cuya sola presencia es capaz de arrastrar a decenas de miles de personas cuando se presenta. Los chilangos del “pool” de prensa que acompañaban a López Obrador apenas consignaron en sus crónicas la presencia de Ramón Ayala en el lugar, como “un cantante de música norteña…”.
Pero el régimen político sí vio el “peligro” de que dos personajes populares en sus ámbitos respectivos, el político y el musical, se reunieran en Monterrey, cuna de uno de los grupos industriales más reaccionarios y celosos de que su territorio se mantenga prístino, sin mancha de izquierda que ponga en tela de juicio sus oprobiosas fortunas, amasadas gracias a la explotación obrera durante décadas.
Y aquella presencia casi inadvertida para asesores políticos y periodistas chilangos no fue una cosa menor para el panismo reaccionario. Ramón Ayala quedaba marcado por haber respaldado con su sola presencia al “Peligro para México”. A “El Rey del Acordeón”, lo ficharon y le guardaron aquella factura, que ahora pretenden cobrarle.
A sus 64 años de edad, Ramón Ayala y su grupo, Los Bravos del Norte, se han mantenido vigentes en el gusto de la gente, no sólo por su constancia y calidad musical, sino también por cantar los corridos que a todos gustan. No es exagerado comparar la trayectoria de Ramón Ayala con la de los Tigres del Norte. Y sí, al igual que éstos, “El Rey del Acordeón” desde hace más de 40 años canta también narcocorridos.
El Federal de Caminos, Seis Pies Abajo, Gerardo González, Mataron al Palomo, Pistoleros Famosos, Corrido de Chito Cano y La Mafia Muere son algunos de sus más conocidos “narcocorridos”. Pero paradójicamente, y a diferencia de Los Tigres del Norte, a Ramón Ayala se le conoce más por sus boleros norteños.
Mi Tesoro, Bonita Finca de Adobe, Seis Rosas Amarillas, Piquito de Oro, Tragos Amargos, Baraja de Oro, Rinconcito en el Cielo, Tristes Recuerdos, Recuérdame y Ven, Quisiera Tener Alas, No porque seas tú, Chaparra de mi Amor y Cuatro Cartas son algunos de los múltiples “Boleros de Oro” que han dado fama internacional a Los Bravos del Norte.
Pero además, Ramón Ayala también le ha cantado a los pobres y a sus tragedias: la miseria y el alcohol. Una muestra son sus canciones Dos Monedas, Puño de Tierra, Las Casas de Madera, Cruzando Fronteras y el Corrido de Andrés Hernández, éste último tema donde se narra la tragedia de una familia que falleció trágicamente en un accidente por culpa de un alcohólico, y que además es un hecho verídico.
Con millones de copias vendidas de sus discos –originales y piratas-, desde la década de los ochenta varias calles en ciudades del norte de México y el sur de los Estados Unidos llevan el nombre de Ramón Ayala e incluso, en el vecino país del norte, han institucionalizando su día, otorgándole las llaves de San Antonio, Texas, y resaltando su nombre en el salón de la fama de esta ciudad.
Pero hoy Ramón Ayala se encuentra arraigado junto con otros músicos como él, porque la Siedo considera que el haber estado presente en una “narcofiesta” lo hace presunto cómplice en delitos del fuero federal. Y aunque Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” y Juan Gabriel, como otros artistas, han reconocido con anterioridad haber participado en “narcofiestas”, no recibieron el mismo trato.
Paradójicamente aquel lunes 19 de junio, mientras en la ciudad de Monterrey Ramón Ayala decidía apoyar al candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador, en la ciudad de México el otrora “líder moral” del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, “aceptaba” ser el encargado de los festejos del Bicentenario en el gabinete del panista Vicente Fox Quezada.
Todo parece indicar que el principal delito de Ramón Ayala nada tiene qué ver con su música ni las “narcofiestas”, sino con el cobro de una “factura política” por haberse atrevido a respaldar al candidato presidencial que como bandera proponía: “Primero los Pobres”.
¡Amar a una mujer, sentir su aliento,
y escuchar a su lado
lo dulce y armonioso de su acento;
tener su boca a nuestra boca unida
y su cuello en el nuestro reclinado,
es el placer mas grato de la vida,
el goce mas profundo
que puede disfrutarse sobre el mundo!
Porque el amor al hombre es tan preciso,
como el agua a las flores,
como el querube ardiente al paraíso;
es el prisma de mágicos colores
que transforma y convierte
las espinas en rosas,
y que hace bella hasta la misma muerte
a pesar de sus formas espantosas.
Amando a una mujer, olvida el hombre
hasta su misma esencia,
sus deberes mas santos y su nombre;
no cambia por el cielo su existencia;
y con su afán y su delirio, loco,
acaricia sonriendo su creencia,
y el mundo entero le parece poco...
Quitadle al zenzontle la armonia,
y al águila su vuelo,
y al iluminar espléndido del día
el azul pabellón del ancho cielo,
y el mundo seguirá... Mas la criatura,
del amor separada
morirá como muere marchitada
la rosa blanca y pura
que el huracán feroz deja tronchada;
como muere la nube y se deshace
en perlas cristalinas
cuando le hace falta un sol que la sostenga
en la etérea región de las ondinas.
¡Amor es Dios!, a su divino fiat
brotó la tierra con sus gayas flores
y sus selvas pobladas
de abejas y de pájaros cantores,
y con sus blancas y espumosas fuentes
y sus limpias cascadas
cayendo entre las rocas a torrentes;
brotó sin canto ni armonía...
Hasta que el beso puro de Adán y Eva,
resonando en el viento,
enseñó a las criaturas ese idioma,
ese acento magnífico y sublime
con que suspira el cisne cuando canta
y la tórtola dulce cuando gime,
¡Amor es Dios!, y la mujer la forma
en que encarna su espíritu fecundo;
él es el astro y ella su reflejo,
él es el paraíso y ella el mundo...
Y vivir es amar. A quien no ha sentido
latir el corazón dentro del pecho
del amor al impulso,
no comprende las quejas de la brisa
que vaga entre los lirios de la loma,
ni de la virgen casta la sonrisa
ni el suspiro fugaz de la paloma.
¡Existir es amar! Quien no comprende
esa emoción dulcisima y suave,
esa tierna fusión de dos criaturas
gimiendo en un gemido,
en un goce gozando
y latiendo en unísono latido...
Quien no comprende ese placer supremo,
purísimo y sonriente,
ese miente si dice que ha vivido;
si dice que ha gozado, miente.
Y el amor no es el goce de un instante
que en su lecho de seda
nos brinda la ramera palpitante;
no es el deleite impuro
que hallamos al brillar una moneda
del cieno y de la infamia entre lo oscuro;
no es la miel que provoca
y que deja, después que la apuramos,
amargura en el alma y en la boca...
Pureza y armonía,
ángeles bellos y hadas primorosas
en un Edén de luz y de poesía,
en un pensil de nardos y de rosas,
Todo es el amor.
Mundo en que nadie
llora o suspira sin hallar un eco;
fanal de bienandanza
que hace que siempre ante los ojos radie
la viva claridad de una esperanza.
El amor es la gloria,
la corona esplendente
con que sueña el genio de alma grande
que pulsa el arpa o el acero blande,
la virgen sonriente.
El Petrarca sin Laura,
no fuera el vate del sentido canto
que hace brotar suspiros en el pecho
y en la pupila llanto.
Y el Dante sin Beatriz no fuera el poeta
a veces dulce y tierno,
y a veces grande, aterrador y ronco
como el cantor salido del infierno...
Y es que el amor encierra
en su forma infinita
cuanto de bello el universo habita,
cuanto existe de ideal sobre la tierra.
Amor es Dios, el lazo que mantiene
en constante armonía
los seres mil de la creación inmensa;
y la mujer la diosa,
la encarnación sublime y sacrosanta
que la pradera con su olor inciensa
y que la orquesta del Supremo canta,
¡Y salve, amor! emanación divina...
...¡Tú, más blanca y más pura
que la luz de la estrella matutina!
¡Salve, soplo de Dios!...
Y cuando mi alma
deje de ser un templo a la hermosura,
ven a arrancarme el corazón del pecho
ven a abrir a mis pies la sepultura
Farewell de Pablo Neruda
Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacía donde camines llevarás mi dolor.
Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.
Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacía dónde voy.
…Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.
Poema encontrado en el cuaderno verde del che
Eduardo Galeano aceptó una invitación de BBC Mundo para responder a nuestros lectores. ¿Qué le preguntaría?
Miles de lectores descubrieron, junto a Eduardo Galeano, una visión de la historia y de la actualidad latinoamericana interpretada desde un punto de vista diferente.
A través de sus libros y de sus artículos periodísticos, el autor uruguayo, que no es historiador, ha planteado, durante más de 40 años, una constante reflexión y una crítica sobre la política, la economía y los derechos humanos, con un énfasis especial sobre la situación de los países de América Latina.
Como intelectual de izquierda, el capitalismo, el rol de los organismos financieros internacionales, la sociedad de consumo, el "imperialismo" estadounidense y la globalización han sido objeto de reiteradas críticas y llamados de conciencia.
"En el mundo tal cual es, mundo al revés, los países que custodian la paz universal son los que más armas fabrican y los que más armas venden a los demás países; los bancos más prestigiosos son los que más narcodólares lavan y los que más dinero robado guardan; las industrias más exitosas son las que más envenenan el planeta; y la salvación del medio ambiente es el más brillante negocio de las empresas que lo aniquilan", escribió Galeano en su libro Patas Arriba: Escuela del mundo al revés.
Sus ideas podrán ser o no compartidas, pero lo cierto es que parte de su éxito radica en su capacidad de hablar de temas complejos con lenguaje sencillo, con ironía, con cuentos cortos y experiencias personales que hacen reflexionar al lector sobre el estado del mundo.
Un mundo que te condena a morir de hambre o aburrimiento. Nosotros no lo aceptamos como destino, no es el único mundo posible
Eduardo Galeano
Vivimos en un mundo que "es cada vez más desigual y también es más igualador", dijo Galeano en una entrevista. "Desigual en las oportunidades que ofrece e igualador en las costumbres que impone. Un mundo que te condena a morir de hambre o aburrimiento. Nosotros no lo aceptamos como destino, no es el único mundo posible", aseguró.
Aquellos que no comparten su pensamiento, lo han criticado por atribuir muchos de los problemas del "Tercer Mundo" al "mundo desarrollado", en algunos casos sin dar respuestas para solucionar los problemas que observa.
Defensor de los derechos humanos, ha recalcado la importancia de un derecho poco reconocido.
"El derecho de soñar no figura entre los 30 derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948, pero si no fuera por él, por el derecho de soñar, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed", escribió el autor.
Las venas abiertas de América Latina, de Galeano, volvió a cobrar notoriedad cuando Chávez le regaló una copia a Barack Obama.
Galeano se describe como lento para escribir, pero entre su obra figuran unos 38 libros, algunos de ellos traducidos a más de 20 idiomas.
"Los libros me escriben, yo no los escribo; me parece estar escribiéndolos, pero no es verdad, son los libros los que me escriben, crecen dentro de mí, se unen a las palabras; tengo la sangre llena de palabras", dijo en una entrevista publicada hace algunos años.
Y de esa sangre salió "Las venas abiertas de América Latina", uno de los primeros libros, y de los más reconocidos. Recientemente volvió a cobrar notoriedad y a convertirse en nuevo éxito de ventas luego de que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le entregara una copia a su homólogo estadounidense, Barack Obama, durante la Cumbre de las Américas.
"Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué", expresó en algún momento este autor.
Eduardo Galeano aceptó una invitación de BBC Mundo para responder a nuestros lectores. ¿Qué le preguntaría? Escríbanos utilizando el formulario
http://www.bbc.co.uk/mundo/participe/2009/12/091209_participe_convocatoria_galeano.shtmlLa dependencia federal llama a Radio UdeG a “evitar el uso del lenguaje procaz”.
Por “corrupción de lenguaje”, la Secretaría de Gobernación emitió un oficio de observaciones a Radio Universidad de Guadalajara en el que insta a la emisora a “evitar la transmisión de programas que contengan palabras procaces”.
La petición se deriva de lo transmitido el pasado 15 de octubre en el programa La chora interminable que conducen, los moneros José Trinidad Camacho, Trino, y José Ignacio Solórzano, Jis.
En el oficio DG/18121 09/02 dirigido al representante legal de la UdeG, el director general de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), Álvaro Lozano González, hace un recuento de los reglamentos que considera se violaron y enumera las presuntas faltas. En él se lee que “se detectaron los siguientes comentarios: Hora 21:43. El conductor Trino dice: […] ahí va John Lennon, pues me le voy a acercar; quihúbole John […] echate una inche rola John estamos en el cielo; imagine all the people; no sea mamón, échese la de mother, ándele no sea payaso”.
Y también: “Hora 21:44 El conductor Trino dice: usted amigo, usted amiga que entra al baño con su cremita, con su kleenex, pues entre también con su radio; lo acompañamos durante su puñeta”.
Citando la Ley Federal de Radio y Televisión, el funcionario de RTC pide a la UdeG “en lo sucesivo, evitar la transmisión de programas que contengan corrupción del lenguaje, mediante palabras procaces”. El escrito cierra diciendo: “en caso de hacer caso omiso, esta autoridad contará con las facultades para iniciar, las acciones legales que en derecho correspondan”.
La reacción
“Siempre es latoso que a uno lo censuren, pero uno entiende que vivimos en una sociedad llena de tabúes y de límites. Ya es casi parte de nuestra vida profesional”, dijo anoche Jis, uno de los conductores de La chora interminable y quien apenas tenía media noticia del oficio de Gobernación, porque el director de Radio UNAM, a donde hacen un enlace, “algo nos contó en la FIL”.
“Por un lado, se me hace lógico que haya una queja. Pero da curiosidad saber qué implica este aviso. De todos modos, supongo que no están oyendo el programa todo el tiempo: hemos dicho cosas de allí, para arriba, groseras, cochinas y medio obscenas. Me extrañaba que no hubiera habido antes una protesta”, agregó Jis
Dijo que no recuerda si Segob u otra autoridad federal había intervenido antes de esa manera en su trabajo, que se caracteriza por ese tono desde hace más de 20 años.
Jorge Gómez Naredo
Lorena se nos casó…
Lorena es exitosa: ha ganado, viajado y obtenido prestigio. Lorena es admirada; la quieren: unos hasta la idolatran. Es orgullo nacional. Cuando se reúne con Felipe Calderón, éste le reconoce, pública y oficialmente, su talento. Su hermano, el de Lorena, se encarga de los negocios: factura ganancias, torneos ganados y torneos perdidos, contratos y patrocinadores, etcétera. De repente Lorena tiene crisis en su juego, en sus tiros al green, pero sigue siendo la mejor golfista del mundo, y eso vende, produce ganancias. El golf, aquí, en este país, gusta a pocos. Gusta a casi nadie; eso sí, ese “casi nadie” representa a buena parte de los potentados que se creen dueños de México.
Lorena se casó el viernes pasado. Lo hizo en Guadalajara. A la celebración del enlace acudió pura gente importante. Ahí estuvieron varios miembros de la elite local tapatía y del Distrito Federal, políticos prominentes, señores de buenos modales y señoras encopetadas y emperifolladas. Llegó Francisco Labastida Ochoa, ex gobernador, casi presidente de México y ahora senador que maniobra por donde se pueda para privatizar Petróleos Mexicanos. También Agustín Carstens, secretario de Hacienda y Crédito Público: gracias a él y a su magnífica gestión, el próximo año habrá más impuestos para las mayorías y se mantendrán la evasión y los regímenes de excepción para unos cuantos empresarios. Y hubo dos invitados especiales: Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación; y Javier Lozano Alarcón, quien ocupa la cartera de Trabajo y Previsión Social, y quien es el héroe de mil batallas de Calderón, el único que se atrevió a desaparecer, en unos cuantos minutos, una empresa como la Compañía de Luz y Fuera del Centro, con todo y su sindicato.
Un periódico local, en su sección dedicada a la cultura y al espectáculo, describió el ambiente fuera de la boda de la golfista: “Entre fuertes dispositivos de seguridad, unos 35 hombres de traje resguardando banquetas, camellones y entradas, y amenazas a periodistas, Lorena se casó ayer en el University Club con Andrés Conesa, director de Aeroméxico”. Pero eso no fue todo: como el lugar donde se casaba Lorena podía ser divisado por algún curioso desde fuera, se colocaron mantas negras para que nadie pudiera mirar a la pareja. Sí, una fiesta para gente muy importante.
Lorena se casó con un hombre de bien: fue funcionario público y ahora es director de una aerolínea. Sus relaciones con gente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (el mismo Agustín Carstens asistió a la boda), seguramente le permitirá tener trato preferencial a la hora de pagar impuestos. Eso de ser parte de la “gente bien” tiene sus muchos beneficios.
¿Y si nos esclavizan?
Cerca de la central de Abastos, en el Distrito Federal, decenas de personas de escasos recursos fueron levantadas y llevadas al hospital Santo Tomás “Los elegidos de Dios”. Ahí, con el argumento de ser adictos a alguna droga, los pusieron a trabajar sin recibir sueldo. Una nota de La Jornada el viernes pasado describe bien este hecho de esclavitud en pleno siglo XXI: “107 personas, entre ellas 13 menores de edad, de 12 estados de la República y la ciudad, la mayoría indígenas e indigentes, quienes eran levantados en la Central de Abastos y obligados a realizar labores de maquila en condiciones de esclavitud e insalubridad, sin ningún tipo de remuneración, además de presentar altos grados de desnutrición e infecciones en la piel”.
A los recluidos en esos centros los explotaban. Algunos incluso eran violados. Los testimonios impactan: Manuel: “nos desnudaban, nos amarraban, nos hacían bañarnos con agua fría y nos golpeaban”; Juan: “todo el tiempo estuve castigado. Lo primero que me hicieron al llegar fue darme una putiza. Dormí en el suelo y sólo comíamos una vez al día”; Claudia: “a mí varias veces me llevaron a los anexos. Estuve tres meses en el ‘Rebaño Sagrado’. Nos tenían junta tras junta. Nos hacían comer en el mismo recipiente en el cual hacíamos del baño y llegábamos ahí tras las redadas para quitar a los chavos indigentes. Si ya estamos de la chingada en la calle en esos lugares nos denigran más”. La esclavitud en plena ciudad de México, en pleno centro del país.
Unos con sus fiestas, otros con sus cuitas
¿En qué país vivimos?, ¿por qué tantas diferencias?, ¿por qué tanta desigualdad? ¿Hasta dónde llegaremos?, ¿hasta cuándo aguantaremos? Lorena se casó en una fiesta de ensueño, y lo hizo con un príncipe azul (no solamente por panista) que pilotea empresas de aviones, un hombre de negocios y de política, de buenas amistades, de dinero e influencias. Comida abundante en la boda, vinos para paladares exquisitos y lujos por donde se mire. Secretarios de Estado con sus trajes caros, sus perfumes parisinos y sus esposas cubiertas con abrigos del “buen vestir”. Un mundo. Un México. El México de los pocos.
Alejadísimo de ese México no en distancia, sino en forma, está el México de los esclavos en pleno siglo XXI, el México de los indigentes que sufren su posición de pobres, el México de los indígenas que migran a la ciudad y que les toca la mala suerte de ser levantados y explotados, marginalizados aún más. El México del llanto y la miseria, del oprobio y el sinsabor. ¿Cuándo esos muchos Méxicos se podrán mirar mutuamente?, ¿cuándo los del México de los pocos observará el México de los muchos? ¿Cuándo? Los rescatados de la esclavitud se curan las heridas, pero saben que vendrán más, porque la pobreza no se irá, porque la miseria se queda. Lorena Ochoa vendió la exclusiva de su boda a una revista española. Ahora espera: pronto saldrá ella y su esposo sonriendo en páginas a todo color. Felices.