lunes, 14 de junio de 2010

El país de Calderón: muerte y más muerte



¿Dónde estamos? ¿Acaso nos merecemos esto? Cómo país, ¿es lo que queremos?, ¿lo que deseamos?, ¿lo que esperamos? Cosas irónicas de la vida: en el día más violento en lo que va de esta “administración” federal, Felipe Calderón (quien llegó a la presidencia a partir de un fraude electoral y que buscó legitimarse vía una guerra contra el narco), estaba en Johannesburgo, saludando a los jugadores de la selección de México, sonriendo ante las cámaras, tratando de aprovechar cualquier símbolo nacional para mirarse un poquito querido, para obtener la popularidad que la ha faltado y el carisma que nunca tendrá.

En Sudáfrica, a Felipe Calderón le avisaron que el país andaba lleno de sangre y con balazos y tiroteos por todas partes. La respuesta de él fue simple y lacónica: un comunicado donde condenaba los hechos y donde daba sus “más sentidas condolencias a los familiares de las víctimas, así como una pronta recuperación a quienes resultaron heridos”. No más. No se habló de castigo ni de investigaciones ni de nada. Un hecho que en cualquier otro país hubiera significado la pronta atención de las autoridades, acá, en México, se redujo, esa atención, a un comunicado de 96 palabras. En Johannesburgo, Calderón anduvo muy risueño. 77 muertes acá, en México, no fueron suficientes para quitarle la sonrisa del rostro.

Jorge Gómez Naredo
La Jornada Jalisco

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Compartimos el Libro: "De la dictadura a la Democracia" del autor Gene Sharp, en su formato audiolibro para nuestros estimados lectores. Un título imprescindible sobre los diferentes métodos que el autor propone para disolver dictaduras por medio de revoluciones pacíficas y acciones no-violentas. (son díez capítulos que se estarán subiendo hasta completar la carpeta):