jueves, 4 de octubre de 2012

El flaco



El flaco se había ido, eran las 6 menos 5 y el flaco ya no estaba esperando en la vieja plaza del lugar, digo el flaco, pero no sé ni siquiera como era, nunca supe su fisonomía personal, apenas alcanzaba a ver sus ojos tristes en aquella foto del chat; nos propusimos conocernos, porque ni él ni yo nos habíamos visto antes, nos hablamos de filosofía y sueños marchitos, nos aventuramos a fijarnos fecha para ser amigos, el sitio era aquella vieja plaza donde los enamorados solían citarse, la hora 5 de la tarde, pero sucedió que desafortunadamente una sandalia al paso se me rompió  y tuve que regresar, cuando volví el flaco ya no estaba ahí.

El flaco, de los ojos triste no estaba y no supe que decir, jamás lo volví a leer, jamás supe nada de él, ni siquiera supe si el flaco en realidad había asistido aquella cita tan informal.

Confieso que quería conocerlo, ser su amiga y quizás algunos días más tarde hacerme su novia, recorrer el mundo, jugarnos las bocas, como acostumbra a decir a sus antiguos amoríos (¿Cómo lo sé? sólo lo infiero), quería ser parte de su vida, la nuera de su madre, la cuñada de sus hermanos, quería tal vez en un futuro incierto llegar a ser su mujer, vivir en la casa grande, mirando juntos a los niños correr, envejecernos a la par, amarlo cada día más; yo quería tantas cosas con el flaco que jamas pude conocer, que aún guardo la esperanza de poderlo ver.

He llegado a pensar que tal vez el flaco de fecha se confundió y todos los días sin excepción acudo a la vieja plaza a las 5 de la tarde esperando verlo llegar, mal arreglado y con los cabellos enmarañados, dirigirle un hola y sentarme a su lado a platicar mientras tomamos una limonada en el kiosco de la plaza del lugar; llevo ya 2 años esperandolo llegar y mientras lo hago empiezo a recordad...

Yo conocí al flaco, justamente nos sentamos a platicar fuimos amigos, fuimos amantes y la rosa que dejo en mis manos junto a mi esperandolo esta, el flaco no fue un sueño, hubieron días en los que me perdí en sus ojos, en los que me perdí en sus labios diciéndole que lo amaba sin cesar, amé al flaco, aun lo amo pero el ya no esta, he recordado que se marchó una tarde de abril y no volvió jamás... 

Audiolibro Recomendado del Mes

Compartimos el Libro: "De la dictadura a la Democracia" del autor Gene Sharp, en su formato audiolibro para nuestros estimados lectores. Un título imprescindible sobre los diferentes métodos que el autor propone para disolver dictaduras por medio de revoluciones pacíficas y acciones no-violentas. (son díez capítulos que se estarán subiendo hasta completar la carpeta):